Lumb, por su parte, se extiende entre los partidos de San Cayetano y Necochea, y fue una parada clave del ramal que unía Gardey con Deferrari. Su estación —hoy sin servicio y rodeada de naturaleza— recuerda la época en que el tren era el eje del trabajo, los encuentros y los sueños rurales.
Aunque actualmente estos parajes no ofrecen servicios turísticos, su visita propone una experiencia introspectiva y patrimonial, ideal para quienes disfrutan de los caminos tranquilos, la fotografía rural y la memoria viva del ferrocarril argentino.




