Inaugurada el 17 de enero de 1933, la Parroquia San Cayetano es uno de los sitios más emblemáticos del distrito. En su interior se conserva un tesoro singular: un fragmento auténtico del hábito de San Cayetano de Thiene, patrono del pan y del trabajo. Esta reliquia, traída en 2007 desde la Iglesia de San Paolo en Nápoles —donde descansan sus restos— convierte a la parroquia en un punto de profunda significación espiritual y cultural.
San Cayetano (1480–1547) fue un sacerdote del siglo XVI reconocido por su vida de servicio a los más pobres y su confianza total en la Providencia. Su devoción llegó a la Argentina en el siglo XVIII de la mano de Mama Antula, la primera santa argentina, quien expandió su mensaje por todo el país.
Cada 7 de agosto, la localidad vive una de sus celebraciones más convocantes: la Fiesta Patronal de San Cayetano. Ese día, cientos de fieles y visitantes participan de la procesión, la misa y la veneración de la reliquia, expresando sus intenciones por paz, pan y trabajo. Es una excelente oportunidad para conocer la cultura local y experimentar una tradición cargada de espiritualidad y comunidad.
¿Sabías que…?
- La reliquia que se conserva en la parroquia es de segundo grado, es decir, un objeto que perteneció directamente al santo.
- Esta práctica se remonta a los primeros siglos del cristianismo, cuando los creyentes honraban los objetos de quienes dieron testimonio de su fe.
- Las reliquias no poseen poder propio: su valor está en lo que representan. Son signos que conectan a los fieles con la historia y la vida ejemplar del santo, inspirando fe, esperanza y servicio.













